Karen M. Chapman
Especialista en Nutrición
Estudios del Desarrollo Humano y la Familia
Extensión Cooperativa de la Universidad de Illinois
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Darle de comer “snacks” a los niños es algo que suena mal hoy en día en nuestra sociedad. Se ha insistido tanto en la importancia de comer comidas regulares que comer “snacks” es visto como algo malo. Sin embargo debe considerarse de modo diferente las comidas y los “snacks” para los niños en edad preescolar.
Los niños en edad preescolar son por supuesto más pequeños que los adultos. No pueden contener en sus estómagos la misma cantidad de comida que los adultos. Es por ello que deben comer más a menudo que nosotros los adultos. Cuando están activos también necesitan más calorías. Los niños en edad preescolar no crecen al mismo ritmo que cuando eran bebés, pero así todo necesitan unas 1.300 calorías por día. Si el nivel de actividad es moderado o alto, probablemente necesitarán más calorías. Los “snacks” suministran alrededor de un 20 a un 25 por ciento de las calorías ingeridas por niño en edad preescolar.
Considere también que la jornada típica de un niño en edad preescolar es diferente de la del adulto. La jornada del niño en edad preescolar tiene muchos más “eventos” sociales que la de un adulto. Las actividades que giran alrededor de la comida son una manera importante de aprender los comportamientos sociales. Para satisfacer sus necesidades nutricionales hay que darles a los niños muchas oportunidades de comer junto con los otros niños y adultos; esta es una oportunidad para adaptarse al medio social.
Está bien que los niños coman “snacks”, pero no todos los “snacks” son de la misma calidad. Como los “snacks” proveen casi una cuarta parte de la alimentación de un niño, estos deben ser nutritivos. Los “snacks” nutritivos ayudan a los niños a obtener todas las vitaminas y minerales que necesitan cada día. Para elegir bien, utilice la pirámide alimenticia al planificar sus “snacks” y comidas. Esta herramienta práctica le ayudará a dar a sus niños el número correcto de porciones de los grupos lácteos, de frutas, de verduras y de cereales.
Los “snacks” también han sido atacados porque aumentan las caries. Los dos factores principales que aumentan los riesgos de caries son el tiempo que pasa el alimento en la boca del niño y la cantidad de azúcar contenida en el alimento. Si un alimento es pegajoso o si se lo chupa permanecerá más tiempo en la boca. Los alimentos como las palomitas de maíz cubiertas de caramelo y las piruletas (chupetines) tienen más probabilidades de causar las caries. Algunos alimentos que puede causar problemas cuando se los come solos no presentan un problema cuando se los come como parte de una comida. Durante una comida hay más posibilidades que las sustancias dulces sean limpiadas por las otras comidas y los líquidos. El mejor plan es mantener los alimentos pegajosos (como las frutas secas por ejemplo) como parte de la comida y guardar las frutas frescas o las palomitas de maíz al natural como “snack”. No olvide de enseñar a los niños a cepillarse los dientes cada vez que comen.
Si bien un alimento nutritivo es lo mejor para los “snacks” y las comidas de los niños, no haga una eliminación completa de los otros tipos de “snacks”. Negarle a un niño un pastel de cumpleaños, un dulce de Halloween o las galletas de Navidad hará que el niño desee aún más estas cosas. Lo mismo vale para las papas fritas, los “chips” o las “cookies”. Estas comidas suministran las calorías que necesita un el niño en edad preescolar. Siempre y cuando se satisfagan las exigencias nutritivas unas pocas calorías adicionales no perjudicarán a un niño activo. Incluya de vez en cuando estos alimentos para enseñarle a su niño la moderación, algo que deberán practicar luego en sus vidas.
Recuerde que los niños imitan a sus padres, a sus maestros y a los otros niños y adultos. Si usted mismo come “snacks” sanos, un niño que lo esté mirando imitará sus buenos hábitos alimenticios.
¿Qué hacer con los niños que no comen sus comidas y quieren comer sólo los “snacks”? Si los “snacks” son nutritivos usted ayuda a lograr que se satisfagan sus necesidades alimenticias. Los niños en edad preescolar ingieren sus alimentos de manera muy fluctuante. No fuerce al niño a comer. Ellos deben aprender a comer cuando sus cuerpos les dicen que tienen hambre. No deje que los niños usen la comida para manipularlo. Los padres y los maestros pueden dar la comida pero es el niño quien decide comer. Esta actitud provee un equilibrio entre la estructura de las comidas y la libertad de elección.
(Recetas tomadas de Food Tips and Recipes, Better Kid Care Project, University Park, PA: Penn State University College of Agricultural Sciences)
ADVERTENCIA: Los niños pequeños puede atragantarse fácilmente con las nueces, las semillas, las palomitas de maíz, las verduras crudas, las uvas, la mantequilla de maní, los palitos de carne y las salchichas. No le dé a comer estas cosas a los niños pequeñitos. Para los niños pequeños y los niños en edad preescolar, corte los alimentos en porciones pequeñitas; ellos todavía están aprendiendo a morder y a masticar. Observe atentamente a los niños mientras comen.
Trate de preparar frijoles (verdes, frijoles comunes o judías pintas) preparados como alimentos para comer sin cubiertos. Las judías pintas o los frijoles comunes también pueden cocinarse, licuarse o prepararse en puré para usarse como salsa para acompañar galletitas, pedazos de pan, y palitos de zanahorias o apio.
Prepare unos “troncos” con estos alimentos:
Disperse una salsa sobre los troncos:
Rocíe los “insectos” sobre la salsa:
1/2 taza de miel o de jarabe de maíz
1 taza de leche en polvo
1/2 taza de mantequilla de maní
1/2 taza de uvas pasas
Mezcle todos los ingredientes en un tazón. Mezcle bien; amase con las manos hasta que todo quede bien mezclado. Prepare unas bolas con la mezcla. Haga dos docenas de bolas.
ADVERTENCIA: No use la miel en las bebidas y comidas no cocidas para los bebés de menos de un año de edad. La miel puede contener las toxinas del botulismo.
1/2 taza de concentrado o jugo congelados de naranja
1 taza de leche o de yogur al natural
1 cucharadita de azúcar, opcional
4 o 5 cubitos de hielo
Coloque todos los ingredientes en una licuadora o procesadora de alimentos; licue. Prepare cuatro porciones de 1/2 taza cada una. Para agregar un poco de variedad, agregue una banana madura, un durazno maduro, o una taza de fresas frescas.
1 taza de sobras (restos) de arroz cocido
1 taza de yogur de vainilla de bajo contenido graso
1 taza de compota de manzana
1 cucharadita de canela
En un tazón grande mezcle el arroz y la compota de manzana. Agregue la canela y el yogur. Mezcle bien. Sirva con una cuchara en los platillos. Prepare seis porciones de 1/2 taza cada una.
3 sobres de gelatina sin sabor
3/4 taza de agua hirviendo
Una lata de 12 onzas de manzana, naranja, uva congeladas u otro jugo concentrado
Disuelva la gelatina en el agua hirviendo. Agregue el jugo y mezcle hasta que todo quede bien mezclado. Vierta en un molde para pasteles de 9 x 13 pulgadas, ligeramente engrasado. Enfríe todo en el refrigerador durante 2 horas hasta que quede firme. Corte en cuadrados o use los cortadores de galletitas para hacer formas diferentes. Almacene en un envase hermético en el refrigerador.
Congele cualquier jugo de fruta fresco (salvo el jugo de piña, que no se congela bien) y vierta en unos vasos pequeños o bandejas de cubos de hielo. Inserte los palitos para “popsicles”. Congele hasta que quede sólido. Saque el “popsicle” del vaso colocándolo unos 10 segundos bajo el agua caliente. Una variante puede ser mezclar el yogur con el jugo de frutas.
¡No elimine las galletitas de su lista de “snacks”! Tome sus recetas favoritas con galletitas y hágalas más nutritivas:
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Reimpreso con el permiso de la Red Nacional para el Cuidado de los Niños – RNCN. Chapman, K. (1994). Snacks for preschoolers. In Todd, C.M. (Ed.), *Child care center connections*, 4(2), pp.1-3. Urbana-Champaign, IL: Servicio de Extensión Cooperativa de la Universidad de Illinois.
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FECHA DE INGRESO: Febrero de 1996